Mostrando entradas con la etiqueta Alfonxo XIII visita Candeleda. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alfonxo XIII visita Candeleda. Mostrar todas las entradas

sábado, 14 de abril de 2012

SEMANA SANTA CANDELEDA-2012

SEMANA SANTA 2012
 La Semana Santa Candeledana de 2012 se presentaba oscura, no por la lluvia, turbonadas y tormentas. No. Era por la situación dramática en que un gobierno, que se decía socialista, había dejado a la nación.
 Aparte de eso “la pertinaz sequía” traía de cabeza a todos: no llovía por ningún sitio de las Españas. Todo era trágico. Pero he aquí que ya a principios de la  Semana Santa empezaron los “hombres del tiempo” a decirnos que podía llover. Y en algunos sitios llovió bien. Vamos, que en muchas grandes ciudades, Sevilla, Málaga, Valladolid, etc., muchas procesiones no pudieron salir. Ello era lamentable, por el “sentir cofrade” en todo España, mal que a algunos les pese.
 Pero en Candeleda, aunque a veces cayó algo de agua, poca la verdad, no hubo problemas. Todas las procesiones en esta bendita tierra hicieron su recorrido sin ningún contratiempo. Y el recorrido, las cosas como son, cada vez se alarga más, unas dos horas, por el numeroso público que asiste a las procesiones, si bien y como cabe suponer, este año la ausencia de visitantes, tanto candeledanos de la diáspora, como habitantes de otros pueblos y ciudades, se dejó sentir bastante. Pero contemos las procesiones por día:
-Domingo de Ramos.- Empezó con la procesión de “la Borriquita”. Estaba el día muy soleado, y los candeledanos, mujeres, hombres y niños, y visitantes de otras villas y ciudades, acudieron con sus ramos a tan arraigada procesión. Durante el trayecto se cantaron bellas canciones religiosas, no faltando la conocida “Con los ramos caminamos”. Finalizados los actos religiosos, el público se desparramó por todo el pueblo, llenando bares y tabernas, saboreando vinos, cervezas o refrescos, según cada cual, y las ricas tapas que se servían gratis, al tiempo que se daban los alegres saludos y abrazos a familiares y conocidos, presentes en el pueblo estos días.
-Miércoles Santo.- Se pronunció nuestro arraigado Pregón a cargo del Ilmo. Sr. D. José María García Somoza, con la iglesia abarrotada. Finalizado el mismo, la Banda Municipal de Candeleda, formada por jóvenes promesas, ofreció un concierto religioso que fue muy aplaudido por las personas que llenaban el templo.
-Jueves Santo.- Se inició con el Oficio Religioso del día. Durante el mismo se produce un hecho específico de nuestra Semana Santa: la entrada, mediante tres fuertes golpes en la puerta de la iglesia, de los “Guardas del Monumento”, para “prender a Jesús”, que darán escolta al Santísimo hasta el Monumento donde es depositado, y que harán guardia permanente en el mismo durante las horas que permanece en él. Digamos que muchas personas, sobre todo las que asisten por primera vez, se asustan al oír tan recios golpes en la puerta de entrada al templo. Pero debemos informarles que es una tradición que se pierde en la historia de la Semana Santa Candeledana.
 Sigue luego la procesión del Jueves Santo. Ésta salió del templo a las nueve de la noche, sin contratiempos, y se recogió a las once de la noche. Este año la procesión contó con una novedad: se hizo una estación en el Castillo, justo en la rotonda que preside la “cabra montés”. Allí se juntaron todos los pasos, haciendo un alto en un silencia absoluto.
 El gran “cantaor” Francisco Dávila, “Paco Dávila, actuó durante la procesión, cantando preciosas saetas, que fueron muy aplaudidas.
-Viernes Santo.- Empezó el día con el sobrecogedor vía-crucis por las calles candeledanas. Y a pesar de la temprana hora, y de ser una mañana fresca, hubo fuerte asistencia de público. Por la tarde los Oficios, y a las nueve la Procesión del “Santo Entierro”. Y tampoco hubo problemas con la meteorología.
 La procesión, a la que asistió gran muchedumbre durante su recorrido, contó con el afamado “cantaor” Pedro Bermejo Plata, “PedroPeralta”, quien nos ofreció un exquisito repertorio de saetas, muy aplaudidas, aumentando la magnitud de tan impresionante Procesión.
-Sábado Santo.- Este día tiene lugar la procesión de la “Dolorosa”. En la misma sólo participan mujeres, acompañadas por algunos hermanos cofrades, que portan el paso de la Virgen. Su recorrido transcurre por el casco antiguo, y es más corto que el oficial.
-Domingo de Pascua.- Apareció radiante. La “Procesión del Resucitado” fue deslumbrante, tanto por el público que acudió a la misma, como por el acto en sí.
 Luego, en el restaurante ROYFE, se asistió a la degustación del “cordero pascual” por los cofrades y simpatizantes que quisieron asistir. Eso sí: cada cual se pagó su comida, pues los tiempos no están para derroches.
 Otro año más, la Cofradía ha estado a la altura que se esperaba. Gracias a todos los que de una u otra forma han propiciado que ello haya sido así.
 Pero la Muy Antigua y Verdadera Cofradía de la Santa Vera Cruz de Candeleda no para:
-1-5-2012: Cabildo Mayor, para renovación de cargos.
-En junio viaje de confraternidad a Lisboa.
-Y ya en el otoño, en noviembre, la cena de hermandad de la Cofradía.
 ¡¡Ánimo para todos los cofrades, hermanas y hermanos!!

Ramón Lorente De la Luna

domingo, 11 de septiembre de 2011

FIESTA GRANDE DE CANDELEDA (Ávila): A CHILLA
Ramón Lorente de la Luna

  11-9-11: Fecha para recordar en la historia de Candeleda. Este día se celebra el día grande las fiestas de tan hermosa población: la Romería de Nª Sª de Chilla.
  Ya el día anterior, sábado, habrá finalizado la novena en honor de la Santísima Virgen de Chilla, cuya devoción viene nada menos que desde el año 1300. Finalizada la novena, se habrán iniciado los grandes festejos que siempre han acompañado a tan solemnes Fiestas: cantes y bailes en la plaza Mayor, orquesta en la plaza del Castillo, y, para finalizar, el célebre “toro de fuego”.
  Bueno, eso de finalizar es un decir: a altas horas de la madrugada, la juventud “ajorrará” para el grandioso Santuario de Chilla, situado a una legua larga desde Candeleda, en lo alto de Gredos. Pero no se irán de vacio: se llevarán los “avituallamientos” necesarios para pasar el resto de la noche. Entre ellos, claro está, se incluirán todas las cortinas de las puertas candeledanas que puedan afanar, para “rebujarse” lo mejor posible bajo los grandes árboles que rodean al Santuario. Eso sí, a la mañana siguiente todas las cortinas estarán a disposición de sus dueños en la explanada de la ermita.
  Y este año, de tan señalada coincidencia histórica, podrán admirar la soberbia obra realizada en el Santuario de Chilla, para mayor gloria de la Celestial Señora. Posiblemente algunas personas echen de menos el aspecto más risueño que tenía antes la ermita: más sencilla, más blanca. Pero no se puede negar que la obra realizada ha dado al Santuario de Chilla la categoría de gran obra, de aspecto realmente imponente, de empaque. Y sólo se ha procurado remozarle la cara, dotándole de un estilo robusto que antes no tenía, pues sus pobres paredes ya mostraban los signos del paso del tiempo por ellas. En la revista “Cofrades de Candeleda 2011”, que edita la Muy Antigua y Verdadera Cofradía de la Santa Vera Cruz de Candeleda, el párroco de Candeleda, don José Ignacio, daba detallada cuenta de dichas obras y su importe.
  A las diez de la mañana habrán sido recibidos, como debe ser, por lo menos como debiera ser, nuestros hermanos peregrinos de Mejorada, de Calera, de Segurilla, de Talavera, de Madrigal, etc., etc., que también participan de la protección de la Augusta Señora de Chilla.
  Y a las doce de la mañana se habrá iniciado la procesión de la Virgen, seguida, en la frondosidad de la piedra de las apariciones, de la misa mayor. Siempre está tan abarrotada esta zona que no cabe una persona más. Y este año no habrá sido menos. Finalizada la misa, vuelta a la ermita, siempre acompañada la Virgen por los cánticos serranos y las estrofas de su bello himno. Subasta de banzos y a esperar la Vela, festividad que sigue a la Fiesta Mayor, y que se celebra con la misma alegría y boato el sábado y domingo que sigue.
  Después un rato por la explanada con los familiares y amigos y, ya despacio, bajar para Candeleda. Hace ya años, la fiesta continuaba en Chilla hasta bien caída la tarde. Ahora existe una especie de prisa para, nada más subastarse los banzos, salir corriendo para Candeleda. Se pierden así, los momentos de paz y tranquilidad inigualables, de poder admirar en este día la belleza singular de todo el entorno de Chilla, los majestuosos picos de Gredos y poder beber de sus ubérrimas y dulces aguas.
  Muchas personas, por una u otra causa, este año no hemos podido estar físicamente en Chilla; pero todos habremos estado acompañando con nuestro espíritu a la Excelsa Patrona de Gredos. Que Ella nos lo tenga en cuenta.

domingo, 27 de febrero de 2011

EFEMERIDES
 El 5 de julio de 2011 se cumplirán 100 años de la visita a Candeleda de S.M D. Alfonso XIII. Y qué mejor ocasión para que los candeledanos, sin distinción de ninguna clase, hubiesen sabido aprovechar tan señalada fecha para haber contado con la visita de su nieto: S.M D. Juan Carlos I.
 Así, nuestro Rey hubiese podido conocer en persona por qué su Augusto abuelo pronunció aquella sentida frase al llegar por primera vez a Candeleda:
 “No he visto en España rincón de mayor contraste y belleza”.
 Aquella histórica visita se narra de forma detallada en el libro “Candeleda en la encrucijada de los tiempos”, cuyo autor es Ramón Lorente De la Luna. Y que por su indudable interés se reproduce integra.

La visita del Rey don Alfonso XIII
 El año 1905 se inician las gestiones para crear el "Coto y Reserva Nacional de la Capra Hispánica de Gredos", para su aprovechamiento cinegético, ofreciendo a S.M. Don Alfonso XIII, Rey de España, la primera cacería que se realizara en el mismo.
 Juan Ramón Sanz era alcalde de Candeleda en 1911. Era alegre, y quería para su pueblo lo mejor. Desde su Ayuntamiento, aquel viejo edificio que albergaba las dependencias de la casa consistorial, contemplaba la plaza soleada, aquel miércoles, día 5 del caluroso mes de julio candeledano. Habría que ir preparando los papeles para las obras de un nuevo edificio para el nuevo Ayuntamiento que necesitaba su pueblo, pensó. Pero aquel edificio con su torrecita para el reloj, con sus soportales que eran punto de reunión de muchos candeledanos, y donde la juventud de aquellos años solía esperarse para dar sus paseos por los entornos de entonces, era todo un símbolo para su pueblo. Cuando desapareciese, también se llevaría mucha historia de Candeleda. Tío Juan Ramón, resignado, pensó que velay, así era el sino de las personas y de los pueblos. Y bajó a unirse al nutrido grupo de personalidades que esperaban la llegada del Rey de España.
 S.M. D. Alfonso XIII había nacido en Madrid en 1886. Hijo póstumo de D. Alfonso XII nació ya Rey. Ante la victoria republicana en las elecciones municipales de 1931 D. Alfonso XIII abandonó voluntariamente el país para evitar daños a su patria, a la que quería de verdad. Murió en Roma el año 1941.
 Aceptó S.M. el Rey el ofrecimiento. Escoge el Rey la salida desde Candeleda como agradecimiento por haberle donado en vida el aprovechamiento cinegético de la "Cabra Montés". A cambio, don Alfonso XIII ofreció a Candeleda la construcción del primer parador nacional de Turismo, que por unas razones u otras, se llevó luego Navarredonda de Gredos.
 Es pues el año 1911 un año clave para Candeleda. Es la primera vez que un rey de todas las Españas, D. Alfonso XIII, visita la Sierra de Gredos. Y lo hace subiendo por el Puerto de Candeleda. Es curioso. Siempre "el Puerto de Candeleda" presente.
 Había llegado el rey a Oropesa por ferrocarril. Pasado Talavera, el Rey veía pasar la enorme mole de Gredos paralela a su camino, como lo vio su augusto padre, el rey don Alfonso XII, cuando 30 años antes, allá por 1881, inauguró la línea del ferrocarril. Pero esta vez el rey no pasó de largo. Esta vez el rey quería conocer las inacabables historias que le contaban de la belleza de Gredos y sus laderas, y quería conocer a sus gentes. A aquellos sufridos españoles que generación tras generación, desde los años del paso para Atapuerca, lucharon y lucharon junto con los demás pueblos, para formar lo que hoy conocemos por las Españas. Esa diversidad de climas, de gentes, de casas, de pueblos, tan bonitos y tan diferentes.
 Hizo el rey el camino hasta Candeleda en automóvil. Casi seguro en uno de aquellos "Hispano-Suiza", de fabricación nacional, tan bonitos como robustos. Entró en Candeleda por la calle Germán Gamaz (hoy Constitución), dedicada a aquel Ministro de Fomento que, entre otras cosas, mandó construir la carretera Candeleda-Oropesa en 1905.
 El rey fue recibido en olor de multitud por el pueblo entero de "La Candeleda", y acompañado de su séquito y autoridades recorrió varias calles. Cuentan los candeledanos viejos, que la señora del alcalde tiró desde su balcón, con la mejor intención, un ramo de flores al rey, con el consiguiente susto del monarca, por el triste atentado que sufrió el día de su boda.
 La visita del rey se realiza durante los días 5, 6 y 7 de julio de aquel caluroso verano, recorriendo el Monarca los bellos parajes candeledanos. Don Alfonso XIII, maravillado por lo que veía, pronunció aquella frase que debería figurar esculpida en piedra berroqueña, en un sitio de honor de Candeleda, para general conocimiento:
"No he visto en España rincón de mayor contraste y belleza"
El Rey y su séquito inician la subida a Gredos guiados por un hombre bueno de "La Candeleda": tío “Jacintón”.
 Era Jacinto González, tío "Jacintón", una buena persona. Estaba enamorado de su tierra, como cualquier candeledano. Pero le habían concedido un honor especial: era el Guarda Mayor de las monteses. Era el encargado de velar para que esos maravillosos animales de Gredos, la "Capra Hispánica", "El macho montés", no desapareciera de la bendita sierra de Gredos. Tío Jacinto cumplía bien su cometido. Sin crearse enemigos, mantenía a raya a los cazadores furtivos de aquellos años, aunque también es verdad que sus convecinos, ganaderos y labradores, le facilitaban la labor, pues como él, también ellos querían y respetaban a sus cabras.
 Pero esta vez tío "Jacintón" recibiría un encargo especial: sería el encargado de llevar y cuidar del Rey en el acceso a Gredos. Para el bueno del tío Jacinto, como lo fue para Teodoro en la ascensión de Almanzor, aquello no lo comprendía. Él, él mismo, llevando a cuestas al mismísimo Rey en la sierra cuando pasase algún paso peligroso. No lo podía creer. Pero así fue.
 No sólo fue el tío Jacinto el que acompañaba al Rey. Había más hombres de Candeleda, además del numeroso séquito oficial, que tenían el encargo de llevar las vituallas para este evento. Entre ellos estaba tío Gabriel "Gamuno", que subía el "avio" con sus buenos mulos.
 Para esta visita los candeledanos, agradecidos, arreglan caminos, limpian accesos, y engalanan calles y casas para recibir a tan egregia comitiva. No siempre puede Candeleda presumir de recibir a un rey. Y no siempre han sido honrados los pueblos y villas de España con la visita real, como lo fue Candeleda. Mas Candeleda no olvida el gesto del rey y, agradecida, incorpora automáticamente el acto a su cultura popular. Nace la "Carmelilla":
1 Carmelilla, Carmelilla,                                                  2 Los del coche ya han venido,
no eras tú la que decías,                                                  Carmela no te has casado,
que en viniendo los del coche,                                     dime Carmelilla hermosa,
con ellos te casarías,                                                        de quién te has enamorado,
que en viniendo los del coche,                                     dime Carmelilla hermosa,
con ellos te casarías.                                                        de quién te has enamorado.
3 Si te enamoras del rey,                                                4 El de oros no me gusta,
cuatro tiene mi baraja,                                                    el de bastos no me agrada,
rey de oros, rey de bastos,                                             el de copa es un borracho,
rey de copas, rey de espadas,                                       yo me voy con el de espadas,
rey de oros, rey de bastos,                                             yo me voy con el de espadas,
rey de copas, rey de espadas.                                       que es un valiente muchacho.
5 Ya te he dicho que a mi madre,                                6 Carmelilla, Carmelilla,
la tienes que venerar,                                                      no eras tú la que decías,
como a la Virgen del Carmen,                                       que en viniendo los del coche,
que está puesta en el altar,                                             con ellos te casarías.
como a la Virgen del Carmen,
que está puesta en el altar.
 O la de subir “Al olivo":
1 Al olivo, al olivo,                                        2 Del olivo caí,
al olivo subí,                                                     quién me levantará,
por coger una rama                                      esa gachí morena,
del olivo caí.                                                     que la mano me da.
3 Que la mano me da,                                   4 Es la que quiero yo,
que la mano me dio,                                      es la que he de querer,
esa gachí morena                                            esa gachí morena
es la que quiero yo.                                       ha de ser mi mujer.
5 Ha de ser mi mujer,                                   6 Al olivo, al olivo,
ha de serlo y será,                                          al olivo subí,
esa gachí morena                                            por cortar una rama
que la mano me da.                                       del olivo caí.
 Y no conformes con subir al "Puerto de Gredos", también subían al "Puerto de Guadarrama":
Estribillo:                   Que si quieres que te corte el pelo,
que si quieres que te haga la raya,
que si quieres que vaya contigo,
que si quieres que contigo vaya.
1 Tengo de subir, subir,                                                  2 Y después haber subido
al Puerto de Guadarrama                                               y la nieve haber pisado
y recoger la hermosura                                                  ahora me vienes diciendo
que mi morena derrama.                                                moreno me has olvidado.
3 Moreno me has olvidado                                           4 Y haber pisado la nieve
moreno ya no me quieres,                                              y la nieve haber pisado
y después de haber subido                                            ahora me vienes diciendo
y haber pisado la nieve.                                                  moreno me has olvidado.
6 Y después de haber subido                    7 Me pides que ahora te quiera
so tunante calavera,                                                         me pides que ahora te ame,
y después de haber subido                                            ahora pídele a cualquiera
me pides que ahora te quiera.                                      lo que yo no quiero darte.
 Se canta aquella canción tan linda de "cortar el trébole":
Estribillo:                   A cortar el trébole
y el trébole, y el trébole,
a cortar el trébole,
la noche de San Juan.
 A cortar el trébole,
y el trébole, y el trébole,
a cortar el trébole,
los mis amores van.
1 Eres un atrevido                                         2 Eres como la nieve,
y no te atreves,                                               que cae a copos,
¡olé serrana!,                                                    ¡olé serrana!,
y no te atreves,                                               que cae a copos,
a decir a mis padres                                      y por eso te quieren,
a lo que vienes                                                tanto mis ojos,
y ¡olé serrana!                                                 ¡olé serrana!,
a lo que vienes.                                               tanto mis ojos.
3 Eres como la rosa,                                     4 Eres una retrasada,
de Alejandría,                                                  que cuando vas a comprar,
¡olé serrana!,                                                    ¡olé serrana!,
de Alejandría,                                                  que cuando vas a comprar,
colorada de noche,                                        todo te cuesta dinero,
blanca de día,                                                   y dices que te lo dan
y ¡olé serrana!,                                                ¡olé serrana!,
blanca de día.                                                   y dices que to lo dan.
5 Que quieres que te traiga,
que voy de feria,
¡olé serrana!,
que voy de feria,
para manos tan blancas,
sortijas negras,
¡ole serrana!,
sortijas negras.